10 consejos para disfrutar del verano en familia

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10 consejos para disfrutar del verano en familia

 

Con la llegada del verano comienzan tres meses de altas temperaturas, viajes, prendas coloridas y la alegría se contagia en nuestro estado de ánimo. Sin embargo, también puede reportarnos algo de estrés: hacer las valijas, viajar, mayor cuidado de los niños… En definitiva, las tareas maternas y paternas se multiplican. Sin embargo, como las vacaciones de verano son para todos, te proponemos 10 consejos para disfrutar en verano con nuestra familia y amigos.

Es importante saber relajarse y tomarse las cosas con más calma en estos meses de verano. Romper con rutinas, guardar el despertador en el cajón y planear qué hacer durante los días de descanso es fundamental para disfrutar de buenos momentos en familia. No se trata de estar las 24 horas del día juntos, ni de llevar a último término la idea idílica de las vacaciones con niños, sino de ser realistas disfrutando de lo que tenemos y hemos planeado.

Por eso, si quieres sobrevivir a un verano con niños, aquí te dejamos las claves para disfrutar de la época estival de manera sencilla.

10 claves para ser feliz en verano

  1. Rompé la rutina:desconectate de la rutina diaria en buena compañía. Pasa más tiempo con la familia y amigos, divertite con ellos al aire libre.
  2. Desconexión de las nuevas tecnologías:las vacaciones son el momento perfecto para dejar a un lado tanto whatsApp, mail, televisión, etc en una época en la que parece obligatorio estar conectado las 24 horas del día… Apuesta durante unos días por un estilo de vida en el que las conversaciones con tus amigos sean en persona y donde los libros te descubran nuevas historias y deseos para el futuro.
  3. Deja que los niños decidan algunos planes:seguramente te sorprendan y pasen unos días maravillosos en compañía de los más chicos de la casa.
  4. Alimentación equilibrada y no pesada:una dieta saludable y acorde con las altas temperaturas es muy buena para alcanzar la felicidad durante este verano.
  5. Olvidate de las prisas:lo mejor del verano es no tener que ir corriendo a todas partes, así que intenta no seguir con las prisas por llegar a todo.
  6. Si estás embarazada, evita las aglomeraciones y no hagas viajes largos:es importante que tengas especial cuidado con las masificaciones y con el calor.
  7. Compartir diariamente con nuestros hijos algo que nos guste a todos:se trata de romper con el día a día de invierno. Buscar un hueco para hacer algo especial y que chicos y grandes disfrutemos.
  8. Descanso y ejercicio regular: Los deportes de agua son una opción saludable que debes probar este verano, sobre todo con la familia. Esto creará más lazos y formará parte de los recuerdos de los niños.
  9. Aprender nuevas habilidades:desde cocinar hasta hacer un nuevo deporte el verano es la época perfecta para aprender. Hacerlos con los niños o en el matrimonio es una buena opción.
  10. Actitud positiva:afrontar los tres meses de verano con una mentalidad positiva es fundamental para que la sonrisa no desaparezca de tu cara ni un segundo. Incluso si no dispones de vacaciones para salir, puedes ver este verano como una oportunidad para disfrutar de tu ciudad sin las prisas ni las aglomeraciones habituales.

Fuente: Adaptación texto de María Rojas Sanabrias para Hacer Familia

Descansar

Descansar: acopiar fuerzas, ideales, planes…

Quizá muchos lectores han comenzado ya sus vacaciones y otros podrán disfrutarlas en unas semanas. San Josemaría animaba a tener presente al Señor en ese descanso. Ofrecemos unos textos seleccionados.

* El Señor, después de enviar a sus discípulos a predicar, a su vuelta, los reúne y les invita a que vayan con El a un lugar solitario para descansar… ¡Qué cosas les preguntaría y les contaría Jesús! Pues… el Evangelio sigue siendo actual (Surco 470).

* Siempre he entendido el descanso como apartamiento de lo contingente diario, nunca como días de ocio.

Descanso significa represar: acopiar fuerzas, ideales, planes… En pocas palabras: cambiar de ocupación, para volver después con nuevos bríos al quehacer habitual (Surco, 514).

* Tenemos hambre de Dios, y hacemos nuestras las palabras del Salmo: Dios mío, te busco solícito, sedienta de ti está mi alma, mi carne te desea, como tierra árida, sin agua. Y Jesús, que ha fomentado nuestras ansias, sale a nuestro encuentro y nos dice: si alguno tiene sed, venga a mí y beba. Nos ofrece su Corazón, para que encontremos allí nuestro descanso y nuestra fortaleza. Si aceptamos su llamada, comprobaremos que sus palabras son verdaderas: y aumentará nuestra hambre y nuestra sed, hasta desear que Dios establezca en nuestro corazón el lugar de su reposo, y que no aparte de nosotros su calor y su luz (Es Cristo que pasa 170).

* Teresa de Avila [decía]: todo es nada, y menos que nada, lo que se acaba y no contenta a Dios. ¿Comprendéis por qué un alma deja de saborear la paz y la serenidad cuando se aleja de su fin, cuando se olvida de que Dios la ha creado para la santidad? Esforzaos para no perder nunca este punto de mira sobrenatural, tampoco a la hora de la distracción o del descanso, tan necesarios en la vida de cada uno como el trabajo (Amigos de Dios, 10).

* ¡Oh, Jesús! —Descanso en Ti (Camino, 732).

* ¡Qué pena vivir, practicando como ocupación la de matar el tiempo, que es un tesoro de Dios! No caben las excusas, para justificar esa actuación. Ninguno diga: dispongo sólo de un talento, no puedo lograr nada. También con un solo talento puedes obrar de modo meritorio. ¡Qué tristeza no sacar partido, auténtico rendimiento de todas las facultades, pocas o muchas, que Dios concede al hombre para que se dedique a servir a las almas y a la sociedad!

Cuando el cristiano mata su tiempo en la tierra, se coloca en peligro de matar su Cielo: cuando por egoísmo se retrae, se esconde, se despreocupa. El que ama a Dios, no sólo entrega lo que tiene, lo que es, al servicio de Cristo: se da él mismo. No ve —con mirada rastrera— su yo en la salud, en el nombre, en la carrera. (Amigos de Dios, 46)

 

La fiesta de María

Celebramos a Santa María, Madre de Dios – del libro Huellas Imborrables, costumbres de la familia cristiana

1º de enero: Santa Madre de Dios

La Iglesia comienza el ano mirando a la Virgen, pidiendo su protección, invocándola con su título principal: Madre de Dios.

“Seamos inmensamente gratos a la Virgen.

¡Ella nos dio a Jesús!”. Padre Pio

Ella fue elegida desde la eternidad para ser Madre de Dios. Nadie tuvo jamás un título más importante que este. Todos los demás títulos, las advocaciones, las cualidades de la Santísima Virgen Maria brotan de su maternidad divina.

Es día de precepto, es decir, es obligatorio ir a Misa, como un domingo.

 

Generalmente se festeja el fin del ano y el comienzo del nuevo. Suelen verse en el cielo fuegos artificiales. Que el brillo de las luces nos recuerde el brillo de la fiesta que hoy celebramos los cristianos.

 

Nos llena de alegría pensar que quien es nuestra madre es también la Madre de Dios.

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NAVIDAD

UNA FIESTA GRANDE: NOCHEBUENA Y NAVIDAD – de «Huellas imborrables – Costumbres de la familia cristiana»

En Navidad festejamos un misterio impresionante: la Encarnación. Dios se hace hombre. Un misterio que nos habla de la “locura” del amor de Dios por los hombres; Dios adquiere un rostro humano, se nos acerca. Y es tanto lo que se acerca que se hace uno entre nosotros. El hijo de Dios hecho hombre asume nuestra naturaleza y el que no tiene pecados nos limpia del pecado.

Dios que es infinito se hace finito, Dios que es eterno, comienza a existir en el tiempo. Dios que es espíritu se hace visible. Dios que es Dios, se hace hombre ¡un bebe! Y todo por amor a nosotros.

Él, que es infinitamente poderoso, se hace pequeño. Todo esto nos cautiva: su nacimiento en el portal de Belén, la Virgen, los pastores, los ángeles, la estrella…

La familia cristiana festeja este gran día asistiendo todos juntos a Misa. Se puede acudir el 24 a la noche, en “Nochebuena”, que así se la llama porque es la noche más buena de todos los tiempos. Notaremos que el color morado se sustituye por el blanco que significa que es un tiempo de fiesta.

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EL FESTEJO DE NAVIDAD EN CASA

La fiesta de Navidad se ha universalizado. Todos festejamos Navidad, incluso los no creyentes, ¿misterioso, no? Los regalos, los manjares y el ambiente de fiesta que se respira son signos que engrandecen la gran fiesta que celebramos.

Ha llegado el día de poner al Niño Jesús en el pesebre, de adornarlo con flores frescas o iluminarlo con luces, si fuera posible de colores o con velas. Junto al portal se cantan villancicos y se reza en familia:

 

  • se adora al Niño,
  • se “acompaña” a Santa María y a San José,
  • se le agradece tantos dones recibidos,
  • se pide por las necesidades de todos.

 

En pocas palabras, llenamos de alegría cristina nuestra casa por este acontecimiento que nos revela el gran amor de Dios por los hombres.

EL FESTEJO DE NAVIDAD EN EL BARRIO.

No celebremos la fiesta de Navidad solo en casa; es bueno que la gran noticia del portal de Belén traspase los muros de nuestro hogar para que el mundo entero festeje porque “nace Dios”.

  • Compartamos la Navidad con los que están solos.
  • Haciendo referencia al nacimiento de Jesús, hagamos regalos a los más necesitados.
  • Organicemos con la parroquia: un coro para cantar villancicos por las calles o un pesebre viviente.

 

 

Guion Pesebre Viviente

Una de las costumbres más lindas que puede ayudar a vivir la Navidad en casa con los chicos más chicos es armar entre todos un pesebre viviente. Les compartimos el guión con una opción por si quieren ponerla en práctica!


 

PRIMER ACTO – “La Anunciación”

 

LOCUCIÓN

RELATOR

Se acerca la noche más buena de cada año. Se acerca la Navidad.

-Nuestras calles, negocios, y casas se llenan de signos navideños.

-Hay luces, arbolitos, pesebres y guirnaldas que recuerdan un día único para la historia de la humanidad.

 

– El día en que Jesús nació para dar cumplimiento a las promesas de Dios, nuestro padre, para anunciar la BUENA NUEVA DE LA SALVACION.

-Por eso nos reunimos en las plazas, en los hogares y en las Iglesias para celebrar.

 

-Por eso, en el corazón de cada uno, hay un deseo de festejar esta noche.

– ¿Pero que celebramos?

– Celebramos la grandeza del misterio de Dios que se hace hombre para mostrarnos el camino a la felicidad.

– Celebramos la invitación a ser hijos de Dios y hermanos entre nosotros.

 

-Celebramos el anuncio de la paz a los hombres de buena voluntad que tanto necesita nuestro mundo.

-Celebramos la vida, el amor, la amistad, la solidaridad, la justicia, la verdad.

-Celebramos nuestra fe y nuestra esperanza.

 

CANCIÓN Ángeles de Dios

 

(Los angelitos ingresan desde la plaza con las iluminaciones, en dos grupos, El Ángel Gabriel al frente de un grupo, queda en un costado del escenario y los demás se sientan sobre las escalinatas.)

 

Aparece María en escena sentada junto a una mesita, repasando vajilla

 

DIOS     Gabriel, Gabriel. (Ángel mira hacia lo alto)

 

ÁNGEL   Aquí estoy Padre. ¿Qué sucede?

 

DIOS     Gabriel, escúchame bien, ha llegado la hora, necesito que vayas a una ciudad de Galilea, a Nazaret, busques a María y le digas que está llena de gracia y que la he elegido para que sea Madre de mi Hijo, Jesús.

 

ÁNGEL  Esta bien padrecito ya mismo salgo para Nazaret.

(El Ángel deja de mirar al cielo y se encamina hacia María, le toca el hombro y ella se sorprende y deja sus tareas)

 

ANGEL Hola María ¡“Alégrate, estás llena de gracia, el Señor está contigo”.

(María se sorprende y se aleja un poco del ángel)

 

MARÍA: ¿Qué me alegre?     ¿Llena de gracia?  ¿Qué significa todo esto………quién sos vos?

 

ÁNGEL “No temas, María, porque Dios Padre, sabe lo buena que eres y cuanto quieres que se cumpla lo que Él ha prometido. ¡Serás la madre de Jesús!

(María se acerca de nuevo al Ángel y le toma sus manos)

 

MARÍA: ¿Cómo puede ser eso, si no estoy aun casada?

(El Ángel le sonríe y de dice…)

 

ÁNGEL: María, lo que sucederá en Vos es obra del Espíritu Santo, un milagro hermoso y muy esperado a través de los siglos. Es obra de Dios nuestro padre, para Él nada es imposible. Por eso mismo tu prima Isabel, aunque ya es grande, está embarazada esperando un niño.

 

MARÍA: “Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí todo lo que has dicho”

(El ángel se retira)

 

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RELATOR

La joven Virgencita, humilde muchacha de Palestina ha dicho “sí” y a abierto para todos la revolución más grande la historia. La revolución del Amor de Dios que se hace uno de nosotros para compartir nuestra vida.

 

Canción “Dulce muchacha humilde de palestina”

 

(Mientras suena la canción, María camina por todo el escenario y se dirige hacia la reja, baja la escalinata y permanece cerca de los lectores a la espera del comienzo del segundo acto)

 

SEGUNDO ACTO -“María visita a su prima Isabel”. Lucas 1,39-55

 

(El grupo de niños angelitos) se ubican en la escalinata a la izquierda, Isabel sube al escenario por la escalinata y se dirige al centro del escenario y espera a María que llega a visitarla, luego aparece nuevamente María en escena subiendo la escalinata caminando en dirección al centro del escenario.

 

LOCUCION

RELATOR

María se pone en camino. Ha recibido una noticia grande que cambiará su vida para siempre y se ha enterado que su prima, ya mayor, la necesita. De ahora en adelante toda su vida será DISPONIBILIDAD Y SERVICIO.

 

(Isabel se encuentra con María y la abraza)

 

MARÍA: ¡Hola prima! ¿Cómo estás? Apenas supe de tu embarazo me puse en camino para ayudarte.

 

ISABEL: “Bendita tú eres María entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre! ¿Cómo merezco yo que vengas a visitarme?

Apenas me saludaste, el niño saltó de alegría en mis entrañas.

¡Dichosa sos por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!”.

 

MARÍA: ¡Mi alma se alegra en el Señor!

 

Mientras los angelitos se ponen de pié, bailan en la escalinata, mueven los brazos.

Isabel da unos pasos atrás y María se adelanta en el centro del escenario, hace que canta.

 

Canción Magníficat…

 

Los angelitos se sientan, María baja del escenario.

 

TERCER ACTO- José Mateo 1,18-25

 

(José sube al escenario en el mismo lugar que María en la primera escena. Esta sentado en la silla con sus manos tapándose la cara)

 

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RELATOR

María se quedó unos tres meses con Isabel, y después volvió a su casa donde José la esperaba lleno de temor y asombro, pero luego, el ángel también a él lo visitará en sueños y le anunciará que el hijo que María lleva en su vientre es el mesías esperado.

 

JOSÉ (habla en voz alta) ¿Cómo es posible que María este embarazada? ¿Me engañó? ¡¡¡¡No puedo creerlo, ella jamás lo haría!!!!! Tengo que dejarla y partir sin decir nada ¡sino van a apedrearla!!!!

 

(José se va a dormir, se recuesta y mientras duerme aparece el ángel que se acerca a José)

 

ÁNGEL: “José, descendiente de David, no tengas miedo de llevar a María, tu esposa, a tu casa; si bien está esperando un hijo, no es porque te ha engañado, si no que es obra del Espíritu Santo. Y vos, lo llamaras Jesús, porque Él salvará a su pueblo de sus pecados, el será grande”.

 

(José despierta y María entra nuevamente en escena, escucha, se sienta y se abraza con José)

 

JOSÉ: ¡Hola María! ¡Que bueno que estas de nuevo aquí! Siéntate, tengo que pedirte perdón porque dudé de vos, pensé que me habías engañado y no sabia que hacer, pero ahora se por el ángel que el Señor te ha elegido como Madre y yo estaré a tu lado.

 

MARÍA ¡Gracias José! estaba segura que Dios te ayudaría a entender.

 

CUARTO ACTO – “El nacimiento de Jesús” Lucas 2, 1-7

 

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Y así pasaron los nueve meses en que la vida de Jesús se gestó en el vientre de María, a la espera del gran día en que la primer Navidad se anunciaría al mundo. Pero no sería en Nazaret, sino en Belén para cumplir lo que había sido anunciado al pueblo elegido.

Por eso, José y María, se ponen en camino a pesar de estar a punto de dar a luz, para cumplir con la orden del emperador de censarse en la ciudad de nacimiento.

(José y María caminan pacientemente recorren todo el escenario mientras suena la canción. Maria se agarra la barriga haciendo que le duele)

 

Canción: La Peregrinación

 

RELATOR

Mientras estaban en Belén, llegó el momento del parto por lo que empezaron a buscar un lugar para que Maria tuviera su bebé, pero por causa del censo no había posadas desocupadas, José y María caminaron de posada en posada buscando un lugar para que naciera el Hijo de Dios.

MARIA José, José, creo que estoy por dar a luz, busquemos pronto un lugar para hospedarnos.

 

JOSE: Pero ya hemos preguntado en todos lados y este pueblo está repleto ¡No hay un solo lugar! ¿Qué vamos a hacer? ¡no hay lugar en ningún lado!

 

MARÍA: José, no te desesperes. Vayamos al pesebre que el posadero nos ha ofrecido.

 

(Jesús y María ingresan al pesebre María tiene al bebe ya en sus brazos)

Los Ángeles se acercan al pesebre empiezan a cantar…

 

Canción: NOCHE ANUNCIADA

 

QUINTO ACTO “Adoración de los pastores y los magos” Lucas 2, 8-20; Mateo 2, 1-12”

 

LOCUCION

RELATOR

Cerca del pesebre había unos pastores. De repente se les apareció un ángel cerca de ese lugar y les contó sobre el niño. Ellos salieron inmediatamente  hacia el pesebre. Al llegar encontraron todo como el Ángel les había dicho. Entonces adoraron al niño y les daban besos y lo abrazaban.

 

(Entran los pastorcitos) Sonido de cencerros

 

Canción Vamos Pastorcitos

 

(Jesús y María están con el niño, entran los magos……)

 

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También había unos magos que venían del oriente que estudiaban las estrellas. Al ver una estrella muy brillante en el cielo la siguieron y supieron que había nacido el Salvador. Los reyes magos llegaron a Belén y le dieron a Jesús tres regalos oro incienso y mirra y al igual que los pastores adoraron al niño

 

Canción de Los reyes Magos

 

Todos los ángeles, los pastores, Isabel y los reyes de se quedan alrededor del niño mirándolo y adorándolo

 

CIERRE

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RELATOR

¡Si ahora la noche es buena! ¡Es muy buena! ¡Ha nacido nuestra luz, Él es nuestra alegría!

 

La alegría del pueblo sencillo representado en los pastorcitos y en la gente del pueblo.

 

La alegría de los que buscan la verdad y la justicia representada en los magos venidos de otros lugares.

¡Navidad es tiempo de esperanza!

¡Es tiempo de Vida!    

Por eso, esta Navidad:

 

(Los chicos leen estas frases, mientras aparecen los carteles)

 

  1. Regala una sonrisa.
  2. Estrecha una mano con ternura.  
  3. Perdona una ofensa.
  4. Decí una palabra de consuelo.
  5. Se solidario con el que menos tiene.
  6. Compartí la alegría.
  7. Da gracias a Dios por todo lo bueno que has recibido.
  8. Pedí perdón
  9. Respeta y cuida la vida.
  10. Abrile a Jesús tu corazón

 

Canción Noche de Paz

 

Actores lectores

 

Locutores

Ángel              

María

Dios               

Isabel                      

José           

    

Actores escenario

 

Ángel              

María

Dios               

Isabel                      

José

Posaderos

Pastores

Ángeles

Reyes Magos           

 

El regalo más importante

Un 23 de diciembre Caro llegó a su casa con la grata sensación de la tarea realizada.

  • Listo  – dijo a Maxi, su marido, esa noche mientras cenaban-
  • Por fin terminé con todo lo de Navidad. Ya compré un regalo para los chicos, tengo un pan dulce para tus padres y otro para los míos. Ya fui al súper, compré los pollos y las gaseosas que tengo que llevar a lo de tu hermana, mañana preparo el salpicón, doy una planchada a…
  • Todo bien Caro —interrumpió Maxi del modo más amable posible— pero nos falta un regalo…
  • ¿Cómo que nos falta un regalo? —saltó ella atragantándose con lo que estaba comiendo.
  • Y… al fin y al cabo, ¿quién cumple años?
  • Maxi, mamá cumple el 28, faltan como cinco días. No me apures Maxi.
  • El 25 es Navidad… nace Jesús —murmuró él.
  • ¡Ah sí! —sonrió ella distendida— ¡Obvio!… ¡pero me asustaste!… Pensé que me había olvidado de un regalo importante…

Fue deslizando estas últimas palabras de a poco, lentamente, dándose cuenta de lo que acababa de decir: “un regalo importante”.

  • Sí… claro, es el cumpleaños de Jesús —hizo una pausa mientras recapacitaba—. ¿Qué te parece si mañana vamos con los chicos a la parroquia a confesarnos? Será un buen modo de recibir a Jesús en Navidad… con el alma limpia, así se encuentre a gusto en casa —concluyó señalando su corazón.

Maxi aceptó enseguida, a eso quería llegar cuando ella enumeraba sus preparativos navideños.

Al día siguiente, Caro, Maxi y los chicos acudieron a la parroquia para que cada uno reciba el sacramento de la Confesión.

Caro volvió a su casa más satisfecha aún que el día anterior,

Maxi la había ayudado a no perder la mira. Los preparativos de Navidad no tenían razón de ser, si se olvidaba del regalo más importante: que Jesús pueda nacer en cada corazón.

Fuente: “Huellas Imborrables – Costumbres de la familia cristiana” – Josefina Caprile de García Llorente  y Florencia de las Carreras de Silveyra

Rezando con el Papa Francisco sobre el amor – Sin violencia interior

Rezando con el Papa Francisco sobre el amor – Sin violencia interior

Nuestro amor cotidiano

  1. En el así llamado himno de la caridad escrito por san Pablo, vemos algunas características del amor verdadero:

«El amor es paciente,
es servicial;
el amor no tiene envidia,
no hace alarde,
no es arrogante,
no obra con dureza,
no busca su propio interés,
no se irrita,
no lleva cuentas del mal,
no se alegra de la injusticia,
sino que goza con la verdad.
Todo lo disculpa,
todo lo cree,
todo lo espera,
todo lo soporta» (1 Co 13,4-7).

Esto se vive y se cultiva en medio de la vida que comparten todos los días los esposos, entre sí y con sus hijos. Por eso es valioso detenerse a precisar el sentido de las expresiones de este texto, para intentar una aplicación a la existencia concreta de cada familia.

Sin violencia interior

  1. Si la primera expresión del himno nos invitaba a la paciencia que evita reaccionar bruscamente ante las debilidades o errores de los demás, ahora aparece otra palabra —paroxýnetai—, que se refiere a una reacción interior de indignación provocada por algo externo. Se trata de una violencia interna, de una irritación no manifiesta que nos coloca a la defensiva ante los otros, como si fueran enemigos molestos que hay que evitar. Alimentar esa agresividad íntima no sirve para nada. Sólo nos enferma y termina aislándonos. La indignación es sana cuando nos lleva a reaccionar ante una grave injusticia, pero es dañina cuando tiende a impregnar todas nuestras actitudes ante los otros.
  2. El Evangelio invita más bien a mirar la viga en el propio ojo (cf. Mt 7,5), y los cristianos no podemos ignorar la constante invitación de la Palabra de Dios a no alimentar la ira: «No te dejes vencer por el mal» (Rm 12,21). «No nos cansemos de hacer el bien» (Ga 6,9). Una cosa es sentir la fuerza de la agresividad que brota y otra es consentirla, dejar que se convierta en una actitud permanente: «Si os indignáis, no llegareis a pecar; que la puesta del sol no os sorprenda en vuestro enojo» (Ef 4,26). Por ello, nunca hay que terminar el día sin hacer las paces en la familia. Y, «¿cómo debo hacer las paces? ¿Ponerme de rodillas? ¡No! Sólo un pequeño gesto, algo pequeño, y vuelve la armonía familiar. Basta una caricia, sin palabras. Pero nunca terminar el día en familia sin hacer las paces»[112]. La reacción interior ante una molestia que nos causen los demás debería ser ante todo bendecir en el corazón, desear el bien del otro, pedir a Dios que lo libere y lo sane: «Responded con una bendición, porque para esto habéis sido llamados: para heredar una bendición» (1 P 3,9). Si tenemos que luchar contra un mal, hagámoslo, pero siempre digamos «no» a la violencia interior.

Séptima entrega del Capítulo cuarto. EL AMOR EN EL MATRIMONIO

Exhortación apostólica AMORIS LAETITIA del Papa Francisco