Entre los niños hay ‘tabletmanía’

Escrito por familyandmedia.eu
Publicado: 23 Febrero 2017
image00

Los investigadores ofrecen especialmente tres recomendaciones específicas para los padres

La tablet es el dispositivo digital móvil preferido y más usado entre los niños de edad inferior a los 5 años. Lo revela un estudio realizado en 2015 por la Universidad Autónoma de Madrid y la Autónoma de Barcelona, dentro de un proyecto de investigación cualitativo que ha implicado a unas 70 familias de dieciséis países europeos. Los resultados parciales, que se refieren a las 11 familias seleccionadas en España, ya están disponibles para el público: “Niños y tecnología digital” (2016).

Más de la mitad de los niños de edad inferior a los 5 años usa normalmente la tablet, frente a uno de cada cuatro que prefiere el smartphone. Apenas uno de cada diez utiliza computadora. ¿Por qué a un niño le atrae más la tablet respecto a los otros instrumentos digitales? Sin duda por la usabilidad que las tablets ofrecen, gracias sobre todo a las grandes pantallas táctiles, manejables e intuitivas, y que se prestan bien a un uso lúdico y de entretenimiento, que es precisamente lo que buscan los niños.

Niños y tecnología digital: qué nos revela la investigación

Los niños perciben la tecnología como algo positivo, sobre todo porque va unida a la diversión. Exactamente lo contrario de los padres, que ven la tecnología como un “enemigo” porque impide a sus hijos hacer actividad física o relacionarse de forma sana con los demás. Aunque luego admiten que a menudo usan la tecnología para entretener al niño.

La tablet, como era de suponer, es usada principalmente por los niños para jugar, ver vídeos y dibujos animados y, con menor frecuencia, para ver libros digitales, por ejemplo cuentos y fábulas.

En cuanto al tiempo transcurrido viendo dibujos animados, la investigación revela que seis de cada diez niños por debajo de los 5 años los ve normalmente 1 hora al día. Y tres de cada diez lo hace menos de 1 hora al día.

Uno de los datos más interesantes de este estudio es que los niños están acostumbrados ya a usar la tablet de forma autónoma, a la par que peluches u otros juegos. Las reglas de uso son establecidas por los adultos, pero la fruición sucede en la mayor parte de los casos en plena autonomía, al contrario que la computadora o los teléfonos que son usados sin embargo de forma más limitada y controlada, casi siempre con la supervisión de los padres. Poquísimos niños usan el móvil a esa edad, aunque no funcionen sin conexión a internet o sin tarjeta SIM. En resumen, parece que los padres se sienten más seguros si dejan entre las manos de sus hijos una tablet respecto a un móvil y que a los niños esto les gusta mucho, sobre todo porque la gran pantalla de estos dispositivos les permite jugar y divertirse mejor.

¿Pero cómo y de quién aprenden a usar la tablet? Según los investigadores, los niños aprenden solos a usar la Tablet y los otros medios digitales, observando a sus propios padres y a otros familiares, especialmente los hermanos más mayores y los primos.
Niños y tecnología: ventajas y desventajas

Según la investigación española, entre las ventajas de este precoz aprendizaje está la posibilidad de familiarizarse desde el inicio con dispositivos que necesariamente serán parte integrante del futuro de estos niños, en la escuela, en la vida social, en el trabajo.
En cuanto a los riesgos, los investigadores señalan que los niños pueden ser expuestos a contenidos inapropiados (como el sexo, la violencia o el lenguaje vulgar) durante su actividad on-line. Sin embargo, el estudio precisa que ninguna familia del panel ha revelado experiencias negativas, si bien hay que notar que algunos de los padres del estudio consideran los sistemas de control parental una forma no del todo eficaz de filtro y de defensa.

De esta experiencia de estudio, los investigadores recomiendan animar lo más posible al autocontrol del niño en el uso de las tecnologías. Educar a los propios hijos en el dominio de sí ya a esta edad es fundamental para su desarrollo y crecimiento.

Las recomendaciones finales de la investigación

En la conclusión de su estudio los investigadores ofrecen recomendaciones específicas para los padres. Tres se pueden señalar especialmente:
1. Controlar siempre el tiempo. Un niño no puede pasar más de una hora y media al día delante de la pantalla de una tablet o de otros dispositivos digitales.
2. Conocer y controlar siempre los contenidos. Los contenidos deben ser adecuados a la edad de los niños. Esa supervisión de la navegación on-line debe ser discreta.
3. Estar presentes. Es decir, participar en el juego o en la visión de los contenidos desde el principio, buscando el diálogo y el debate. La intromisión en el juego ya comenzado nunca es oportuna. Es vista por los niños como una invasión intempestiva de su espacio y a ese punto sería duro obtener su aprobación y su consenso. El consejo por lo tanto es el de favorecer las experiencias digitales en las que está implicada toda la familia, para poder limitar (no excluir) el uso digital.
Fuente: familyandmedia.eu. / almundi.org

¿Ser servicial a tiempo parcial?

Escrito por Antonio Argandoña
Haciendo se aprende a hacer, se forma el carácter, y uno acaba haciéndose una buena persona

El Jubilee Centre for Character and Virtue es una magnífica iniciativa de la Universidad de Birmingham para promover el desarrollo del carácter, o sea, de las virtudes, en los niños y jóvenes. En una época en que la enseñanza de la religión se ha casi borrado de los planes de estudios de escuelas y universidades, viene muy bien que alguien recuerde la importancia de la ética. Pero no de la ética que solemos conocer, esa que se limita a enseñar, pensando que el ser humano es solo inteligencia (o, a veces, memoria), y que la voluntad no sirve de gran cosa. O de esa ética que se limita a decir, sin importar si se pone en práctica o no. O, ya en el extremo, de la que se limita a decir y a castigar, en lugar de ayudar a hacer. Porque haciendo se aprende a hacer, se forma el carácter, y uno acaba haciéndose una buena persona.
Leí hace unos días una noticia del Jubilee Centre: están llevando a cabo un amplio estudio para conocer cómo las actuaciones digamos sociales (por ejemplo, voluntariado para ayudar a los ancianos de una residencia o para buscar dinero para unas familias sin recursos) facilitan la adquisición de lo que el Centre llama virtudes cívicas, como la del servicio: si bastan unas horas de vez en cuando, si hace falta un compromiso, cuánto compromiso, etc.
Me parece muy bien. El problema es que las virtudes, al menos cuando se incorporan al carácter, necesitan arraigarse mediante prácticas repetidas y no ocasionales. Todas las virtudes se apoyan unas a otras: no adquirirás la virtud del servicio dedicando unas horas al mes, sino convirtiéndote en una persona servicial, que lo hace a toda hora: ayuda a preparar el desayuno en casa, cede el asiento a una señora embarazada en el autobús, recoge un papel del suelo cuando llega a la escuela, presta sus apuntes a un colega… Y para esto hace falta, ya lo he dicho, acciones repetidas (y añadiría, no especializadas: ser servicial en una visita a los ancianos debe ir acompañado con serlo a toda hora), costosas (con cierta tendencia a hacer algo más cada día) y con la voluntad clara de actuar así siempre, sin fecha de caducidad. Con altibajos, claro, porque somos humanos, o sea, limitados y con errores. Pero esto no es importante, si rectificamos cada vez y volvemos a empezar.
Bien por el Jubilee Centre. Pero habrá que dar algún paso más. Por cierto, ya que trabajo en una escuela de dirección, me parece que debería recordar a los directivos y empresarios que esto mismo lo tienen que conseguir en sus empresas, con sus empleados. Y con sus directivos. Empezando por los de arriba. Ver al CEO doblar el espinazo para recoger un papel pisoteado y sucio sería un formidable revulsivo para sus empleados y clientes.

Antonio Argandoña, en blog.iese.edu. / almundi.org

LA AMISTAD EN LOS NIÑOS

Fuente: Original para sontushijos
image00
La amistad es esencial en el desarrollo emocional de los niños.

La amistad es uno de los valores más importantes a desarrollar en la educación de los niños. Se trata del afecto personal, puro y desinteresado, compartido con otra persona.

El concepto de la amistad en los niños va evolucionando con la edad, siguiendo las distintas etapas del desarrollo y la evolución del pensamiento.
La amistad es esencial para el desarrollo emocional y social de los niños. En la interacción con amigos, los niños aprenden habilidades sociales: cómo comunicarse, cooperar, solucionar problemas y tomar decisiones entre otras, por esta razón es fundamental para un desarrollo óptimo de sus capacidades

El ser humano es un ser social por naturaleza. Esta interacción o relación de amistad surge a partir de los dos años de edad.
Los niños hasta los 6 años basan su amistad en motivos que tienen que ver con su comodidad personal y física, por ejemplo, los amigos son aquellos niños que juegan con ellos, los que viven cerca de su casa o que van al mismo colegio. Cuando son pequeños suelen considerar amigos a los demás por razones egoístas, por ejemplo, aquellos cuyos juguetes les gustan. Les cuesta diferenciar entre el significado de un compañero de juegos o de colegio y un amigo de verdad. La tarea de los padres en este sentido será enseñar al niño a darse cuenta de estas diferencias.

Ser sociable desde su más tierna infancia ayudará al niño a tener una vida social activa en un futuro lo que mejora tanto la seguridad como la autoestima. Así, los padres prefieren tener hijos abiertos y que jueguen con muchos niños… aunque hasta el pequeño más extrovertido se esconde alguna vez detrás de las faldas de su madre o llora por no querer compartir su juguete favorito; hay que tener paciencia y fomentar la amistad siguiendo estos consejos:

*Predica con el ejemplo. Si quieres un hijo sociable y con muchos amigos, que vea en casa ese ambiente; sed padres animados, sonrientes, abiertos…

*Cuando son pequeños, que te escuchen llamar amigo a tus amigos. Le ayudarás a identificar el concepto de amistad y a comprender por qué lo valoras tanto.

*Invita a tus amigos con sus hijos a pasar la tarde en casa.

*Queda con otros padres para ir juntos de excursión con los niños o hacer diferentes planes.

*Cuando haya más niños en casa no optes por la opción cómoda: encender la tele y ponerles una película, mejor dales pinturas, plastilina o ropa para que se disfracen y así fomentarás su imaginación, su creatividad y fortalecerás los lazos entre los pequeños.

*A menos que haya peligro de que se hagan daño no intervengas en sus juegos o en sus posibles diferencias. Es mejor que aprendan a resolver sus pequeños conflictos entre ellos.

*El saber escuchar es condición para subrayar el cultivo de la amistad.

De este modo, el ejemplo que los niños reciben por parte de los padres, va a ser crucial en el desarrollo social del niño. Sus mecanismos de comunicación, la capacidad empática, el respeto por los demás etc. son cualidades que el niño va a ir aprendiendo por la experiencia y que irá poniendo en práctica con sus iguales.
Autor: Lourdes Olaizola
Master en Educación Infantil por el Instituto Europeo de estudios de la Educación.
Diplomada en Magisterio en la especialidad de lenguas extranjeras.
Tutora de 3º de Educación Infantil en el colegio Eskibel.
Profesora de lectoescritura, matemáticas y religión en 1º, 2º y 3º de Ed. Infantil
Profesora TBL
Madre de tres hijos.

Contemplando a San José

image00 (1)

En aquellos días, el Carpintero enseñaba a rezar a Dios. Y hablaba con Dios cara a cara. Y miraba con sus ojos los ojos de Dios. Y con Dios reía. Y Dios se dormía en sus brazos. Y Dios despertaba con su beso. Y Dios comía de su mano. Y oraba a Dios y le cantaba teniéndole en sus rodillas. Con sus manos tocaba a Dios y llevaba a Dios de la mano. Jugaba con Dios y Dios era feliz con él.
Y ni en la Gloria había más gloria que en la casa de José

Entrevista a Pep Guardiola

foto-Entrevista-Guardiola
Fuente: Cruyff Insitute

Pep Guardiola ha conseguido todo aquello que se ha propuesto en el mundo del fútbol, como jugador y como entrenador. Aunque le cueste reconocerlo abiertamente, respira y transmite liderazgo y es ejemplo para muchos en la industria del deporte por su gran carisma.

Hablar con Guardiola sobre deporte y educación es toda una lección de buena gestión y de coaching. Nada en su manera de actuar es producto de la casualidad, es analítico y pragmático, un icono que, como Johan Cruyff en su momento, ha creado escuela. En esta entrevista nos cuenta qué ha supuesto el deporte en su educación, cómo ha moldeado su carácter, cómo ha influido en su personalidad y en su manera de gestionar equipos. Y también lo importante que es para un deportista pensar en su futuro cuando aún se está en activo porque los momentos de gloria pasarán, tarde o temprano, a ser sólo un recuerdo.

¿Qué significa para ti el fútbol fuera del campo?

Nací en un pequeño pueblo y, con mis amigos, siempre he jugado a fútbol. No puedo entender mi vida sin deporte.

¿Qué influencia crees que tiene el deporte en las comunidades, en el desarrollo social y en la educación?

Siempre he pensado que el deporte es la herramienta más potente para la educación. Puedes entenderlo todo a través del deporte. Cuando estás en una comunidad, en un equipo, y juegas a fútbol, a baloncesto, a lo que sea, entiendes lo que supone la relación con los demás, te das cuenta de si el otro es mejor que tú o si tú eres mejor que él y debes hacer un mayor esfuerzo para ayudarle a crecer; a entender las decisiones del entrenador. Cuando ganas un partido debes mantener la calma y cuando pierdes, debes trabajar más duro y estar más concentrado porque tendrás otra oportunidad para demostrar cómo eres. No puedo entender cómo soy como individuo, mi personalidad, sin el deporte.

¿Crees que los futbolistas con los que has coincidido en tu carrera son conscientes de su responsabilidad social o del poder que tienen para cambiar las cosas?

Es difícil saber cómo eres a ojos de los demás. No sé la influencia que tengo sobre otras personas. Al final, tienes que mostrarte tal y como eres y, evidentemente, eso dependerá de tu educación. Si tienes una buena educación, la gente recibirá mejores inputs que si no tienes valores. Pero no sé si mis valores y mi influencia sobre la gente son buenos. Lo único que quiero es hacer mi trabajo lo mejor posible, ser honesto conmigo mismo, y espero que sea bueno para los demás.

¿Qué cualidades necesita un entrenador para dirigir un equipo?

No es fácil. Necesitas demostrar tus cualidades en cuanto a táctica, visión y, a la vez, gestionar personalidades muy diferentes; no sólo a tus jugadores, sino también a la gente que compone tu staff, y tratar de convencerlos de que la manera en la que van a jugar y a vivir durante los once meses siguientes es la mejor. Al final, un líder es una persona a la que sigues sin una razón. Te siguen porque creen en ti. Y ese es nuestro sueño como entrenadores, pero debo reconocer que no es fácil; a veces no eres capaz de hacerlo.

Tú lo has conseguido con éxito a lo largo de tu carrera. ¿Cómo preparaste tu transición de jugador a entrenador?

Cuando tenía 26 ó 27 años pensé que quería convertirme en entrenador. Mi transición fue fácil porque me tomé un año sabático tras mi retirada, dispuse de un año para sacarme la licencia y entonces el FC Barcelona me dio una oportunidad. Obviamente, hoy es completamente diferente: como jugador, entrenas dos horas y te vas a casa; como entrenador, entrenas esas dos horas, pero has estado dos horas más preparando ese entrenamiento y así continuamente. Puedes trabajar las 24 horas si quieres, siempre hay cosas que hacer. Tienes que estar preparado para estar mentalmente calmado, intentar no sentirte exhausto cuando estás entrenando. Tienes que encontrar la manera de estar cómodo con tu trabajo, trabajar al máximo pero también tener tiempo para tu vida.

Johan siempre decía que cuando un entrenador es capaz de generar confianza, los buenos resultados están garantizados. ¿Está de acuerdo con eso?

Absolutamente. Cuando consigues que la gente te siga es porque tienen confianza en ti. Después, puede que no consigas los resultados que querías, pero te sentirás igualmente recompensado. Sé que todo se juzga en base a los resultados: si ganas, triunfas y si no ganas es todo un desastre. Y tienes que saber manejar esa situación. Porque, a veces no ganas pero estás contento porque la relación con los jugadores, con tu staff, con todo el mundo es buena. Ciertos momentos de convivencia con los jugadores son suficientes para saber que todo va bien.

¿Cuánto es innato y cuánto aprendido en tu capacidad de liderazgo?

No sabría cuantificarlo. Evidentemente, la forma en la que comunicas, cómo te sientes y tu forma de ser es natural. Delante de los jugadores, de los medios de comunicación, del público, no puedes estar actuando continuamente. Pero, por otro lado, el modo en que entiendes el juego, la influencia que he tenido por parte de Johan y de otros entrenadores es enorme. La influencia de Johan especialmente, porque fue con quien más años compartí, fue muy importante para ser el entrenador que soy.

¿Qué es más complicado gestionar el éxito o el fracaso?

Tienes que acostumbrarte a gestionar ambas cosas. Cuando lo ganas todo, tus jugadores tienen una gran confianza en sí mismos, creen que si han conseguido ganar dos, tres, cuatro veces, pueden hacerlo de nuevo. Eso genera confianza, pero a la vez existe el riesgo de que se crean mejor de lo que son, y hay que calmar los ánimos. Y cuando no ganas, tienes que estar más próximo a ellos, empatizar y hacerles entender que somos capaces de ganar la próxima vez. La ventaja de gestionar estas situaciones es que están dispuestos a que les ayudes. Pero durante tu carrera, debes ser capaz de afrontar ambos sentimientos cada tres o cuatro días.

¿Qué opinas de la iniciativa de Johan de dar formación a deportistas para que tengan un futuro proactivo y oportunidades de unirse al mundo laboral una vez finalizada su carrera?

Lo más importante es que él entendió que detrás de un jugador de fútbol, básquet o tenis hay un hombre o una mujer como tú y como yo, con sus sentimientos, sus miedos y sus alegrías. Y sabía mejor que nadie que una vez acabada tu carrera deportiva, pasas de tenerlo todo a no tener nada. Tienes que cambiar tu vida. Este mensaje que Johan nos daba yo también lo he trasladado a mis jugadores: tienes que buscar cosas nuevas en tu vida, hacer algo especial que te llene porque la vida es muy larga y llega el momento en que, con 35 ó 36 años, ya no puedes vivir de lo que has hecho porque a la gente no le interesa. A la gente no le importa lo que hice como jugador, ni siquiera lo que hice el año pasado, sino qué soy ahora. Mientras eres deportista en activo tienes que prepararte para lo que viene, para hacer algo diferente.

¿Qué valores del deporte pueden aplicarse en el mundo de la empresa?

El mundo de la empresa es totalmente diferente y debes prepararte para ello. Creer que porque fuiste un gran deportista vas a tener éxito en los negocios es un gran error. Porque mientras tú estabas dedicado al deporte, otros se formaban profesionalmente, con lo cual son mejores que tú. Pero la pasión que has puesto en tu carrera deportiva es un extra, algo especial que debes mantener, y tener la posibilidad de formarte para seguir formando parte de la industria del deporte es fantástico. Es verdad que los deportistas tienen un sexto sentido, pero en los negocios es necesario un proceso de adaptación y cosas que debes aprender.

Hijos al volante: ¿cuándo entregar las llaves?

Fuente: LaFamilia.info (adaptación)

image00

Foto: Pixabay

Conducir es mucho más que manejar un auto. Es uno de los actos de “libertad” que mayor responsabilidad implican, teniendo en cuenta todo lo que hay en juego. Antes de entregarles las llaves a los hijos hay que considerar varios aspectos.

En algunos países la licencia de conducción se puede adquirir desde los 16 años -edad algo prematura para asumir esta gran responsabilidad-, lo cierto es que mientras sean menores de edad, los padres serán los responsables de lo que ocurre mientras ellos conducen. De ahí que sea una decisión que amerite ser analizada, y requiera además, el establecimiento de algunos acuerdos que velen por la seguridad de los hijos y la de los demás.

¿Qué tan preparados están?

No hay que hacer un extenso análisis para saber que en la adolescencia el carácter está tomando forma y la inmadurez emocional es notoria; propia de la etapa. Por eso, no es de extrañar que los jóvenes de 15 a 24 años constituyan un tercio del total de los accidentes de tránsito con víctimas fatales. Es decir, los adolescentes se accidentan tres veces más, que el resto de los conductores.

Cifras tan lamentables como estas, se deben a la combinación entre la inmadurez emocional, sus comportamientos riesgosos y la falta de experiencia en la conducción.

(….)

Establecer acuerdos

El registro es un “trofeo” para los adolescentes, pero como todo, requiere el cumplimiento de medidas y deberes como son los siguientes:

– Los padres pueden ser los primeros maestros. Es una oportunidad para estrechar los lazos de confianza entre padres e hijos, además es una forma de cerciorarse con los propios ojos, la forma como conducen.

– Durante los primeros meses es recomendable que el joven conduzca bajo la supervisión de un adulto, incluso en países como Chile y Estados Unidos es una ley que debe practicarse hasta que los chicos cumplen la mayoría de edad.

– Establecer horarios y control. Acordar una hora de entrega del auto, es una forma de controlar el buen uso.

– No es recomendable regalar un auto junto al registro. El hijo debe utilizar el auto familiar, así tendrá mayor compromiso y los padres podrán ejercer el control. Después de un tiempo y de acuerdo a su comportamiento, se estudiará la posibilidad de tener su propio auto. Ojalá lo obtuviera con sus ahorros o fruto de su trabajo, de esta forma, lo valorará más y tendrá mayor precaución.

– Como que el hijo está haciendo uso del auto familiar, debe facilitarse para ayudar con los compromisos de la casa, como por ejemplo lavar el auto cuando lo utiliza, ayudar a pagar parte de la nafta y el resto de los gastos, llevar a los hermanos a clases, hacer las compras, etc.

– Recodar el uso indebido del binomio auto-alcohol. Aunque es una obviedad, hay que insistir en que jamás conduzcan si toman alcohol, así sea una sola cerveza.

– En la escuela de manejo podrán aprender las técnicas de manejo, pero es en la familia donde aprenden las normas de urbanidad, el respeto y las buenas maneras. Lecciones como ceder el paso, evitar insultos, (…), no apurar cuando cambian las luces, respetar al peatón… deben ser impartidas por los padres.

– El uso inadecuado de alguno de las anteriores, podría ocasionar el retiro de las llaves.

Como en todos los aspectos, el ejemplo es la clave de la enseñanza. Los hijos deben ver en sus padres un referente positivo en cuanto a la conducción, el respeto de las normas, y el cuidado del auto.

Que entre por los ojos

 

image00

Se vienen las clases… se vienen las viandas…
Te proponemos que le mandes comida sana, variada y calentita, mmm.
Algunas ideas:

  • Salpicón de carne o pollo con zanahorias, papas, arvejas, tomate…
  • Patitas de pollo (OJO caseras, hechas con trocitos de pollo).
  • Hamburguesas que incluyan carne picada con puré de calabaza o zanahorias.
  • Ensaladas que tengan arroz como base.
  • Salchichas horneadas envueltas en una feta de queso y tapa de empanada.
  • Sándwiches vegetales con mayonesa, pasados por la multiprocesadora.
  • Bombas de papa con queso / carne / atún en su interior.
  • Las minitartas (se hacen con tapas de empanadas)
  • Camuflá las verduras en la licuadora, zapallitos, huevos, crema, queso rallado.
    choclo / jamón y queso.
  • Fruta variada.

No mandes gaseosas, es mejor que se acostumbren a comer con agua.
No te olvides que el colegio no es el mejor lugar para que aprendan a comer de todo.