5 desafíos que deben afrontar los papás de hoy

Fuente:LaFamilia.info (Adaptación)

El rol del padre ha dado un giro positivo en muchos aspectos. Por lo general, el papá de hoy tiene las mismas responsabilidades que la esposa en el hogar: están a la par en la crianza de los hijos, hace las compras, cocina, cambia pañales, ayuda en las tareas escolares, transporta a los chicos, etc. Esto se debe en parte, a la incursión de la mujer al campo laboral, lo cual le ha dado al padre la posibilidad y la obligación de asumir nuevas funciones dentro de la familia. Los grandes beneficiados de este cambio son los hijos por tener una relación más estrecha con sus padres, y por supuesto las esposas al trabajar en equipo con sus maridos. 

 

Por eso, dadas las circunstancias de la vida moderna, los padres deben atender estos desafíos:

 

  1. El manejo del tiempo

 

El equilibrio trabajo-familia es una de las mayores dificultades que presentan los padres. Muchos se quejan de la falta de tiempo para estar con sus hijos, porque en realidad es algo que anhelan. Frente a esa trampa, surge buen efecto tener siempre presente esta idea: “trabajamos por ellos y para ellos, no los perdamos en el camino”. De esta manera la prioridad vuelve a ser la familia y el sentido del trabajo cobra el lugar que es.

 

Adicional a esto, hay que aprovechar las pequeñas y cotidianas oportunidades – las cenas, el traslado al colegio o a casa, la hora de dormir, etc.- en son momentos de gran valor para establecer una comunicación más íntima entre papá e hijo/a. Es necesario además, que sea un tiempo de calidad, y esto sólo se logra con voluntad y dedicación. Por consiguiente, al llegar a casa hay que apagar el televisor, dejar los celulares, para poder aprovechar los pocos minutos que se tienen con los chicos antes de que se vayan a la cama.

 

  1. El uso de los móviles y la tecnología

 

Este punto es una continuación del anterior, y es que si antes era el diario el que capturaba la atención de los hombres, ¡hoy en día puede ser el celular! (….) Este es un gran desafío para ellos, hay que conectarse con la familia, ¡nada es más importante que ella! 

 

  1. Ser padres y no amigos de los hijos

 

Algunos papás modernos quieren replantearse ciertos esquemas con los que fueron educados y a la hora de tener sus hijos, se proponen establecer una relación más estrecha con ellos, en especial con los hijos varones. Aunque la intención es maravillosa, no debe confundirse con el deseo de ser “amigos” de los hijos.

  

(….)

 

Vale aclarar que el hecho de compartir actividades con los hijos (ir a un partido de fútbol, llevarlos a sus primeras fiestas, jugar a la play) son espacios primordiales propios de una relación de confianza, pero no de amistad.

 

(…)

 

  1. Ser padre ejemplo

 

El papá es el primer referente masculino que tienen los hijos, y su función varía en relación al hijo y a la hija.

 

Para las hijas, según explica la Dra. Meg Meeker, autora del libro “Padres fuertes, hijas felices”el padre es el hombre más importante de sus vidas, sus interacciones las preparan para relacionarse con los demás hombres: “Las hijas vigilan al padre como halcones. No sólo miran cómo las trata a ellas, sino también cómo trata a la madre. Si ven que el padre le abre la puerta a la madre, la ayuda a limpiar la cocina y tiene paciencia, llevarán todo eso a su propio matrimonio y, les guste o no, de manera conciente o inconciente, lo reproducirán. Las hijas aprenden cómo deben ser tratadas al mirar cómo el padre trata a la madre.”

 

En cuanto a los hijos, la función no es menos loable. La figura del padre es determinante en la transmisión del concepto de masculinidad a los hijos. Es él quien emite el modelo principal de imitación y según se le observe, el hijo adoptará las conductas, de ahí su trascendencia, pues será el punto de referencia. El hijo debe aprender del padre, el papel que ejerce el varón dentro de la familia, así como las actividades afines a su sexo.

 

De ahí que el buen o mal ejemplo de los padres sea tan determinante. Su gran influencia en la transmisión de normas y valores, lo convierten en una de las claves de la formación de los hijos.

 

  1. Ser un gran marido, así serás un gran padre

 

No hay cosa que enamore más a una mujer que sentir el apoyo de su marido en todo lo que al hogar se refiere (actividades de los hijos, tareas del hogar, trámites, etc.) esto le genera bienestar emocional. Trabajar en equipo y equilibrar las «cargas» son demostraciones de amor muy valiosas para la mujer, las cuales te harán ¡un gran padre también!  

 

Hombre y mujer: dos estilos de trabajo

Fuente: LaFamilia.info

El hombre y la mujer, por naturaleza, son diferentes. Ninguno es mejor que otro, fueron creados para complementarse y enriquecerse de forma recíproca, estableciendo un equilibrio entre los defectos y virtudes que ambos tienen.

Complemento necesario

Tanto el hombre como la mujer, son lo suficientemente capaces para desempeñar cualquier cargo, profesión u oficio; solo que su misma naturaleza establece los pro y los contra en determinadas funciones y/o situaciones específicas. Las semejanzas y diferencias entre hombres y mujeres, no se presentan en el tipo de trabajo que realizan, sino en la forma como enfrentan su vida profesional.

“El mundo de la empresa es un mundo complejo, y ninguno de los dos modelos de trabajo puede proporcionar una organización equilibrada sin el complemento del otro. Pero no sólo es necesario lograr un equilibrio entre las habilidades masculinas y femeninas en el seno de la organización; también es preciso que ese equilibrio se dé en cada hombre y cada mujer pues, como personas, se enriquecen mutuamente. Las mujeres humanizarán y matizarán con su sensibilidad la tendencia competitiva de ellos, y los hombres reafirmarán a sus compañeras en su trabajo animándolas a tomar decisiones, a confiar en sí mismas y a trabajar inteligentemente y con flexibilidad”, expresa Carlota de Barcino del portal Mujer Nueva.

Características del hombre y la mujer en el mundo laboral

No se puede generalizar, todos los seres humanos son únicos, habrán hombres que presenten algunas capacidades de las mujeres o viceversa, pero existe una tendencia general en ambos sexos:

Mujer

  • Mayor capacidad de escucha.
  • Habilidad de convencer y persuadir, además de su afectividad y empatía.
  • Puede manejar varios temas al mismo tiempo, sin perder la concentración.
  • Capacidad para dirigir equipos multidisciplinarios.
  • Percibe con facilidad el estado de ánimo de sus compañeros de trabajo.
  • Es más comunicativa, emocional y expresiva.
  • Se compromete con su trabajo y suele ser más responsable.
  • Es organizada y minuciosa.
  • Se le dificulta ser concreta y simple.
  • Por lo general, las críticas a su trabajo las asume como un juicio personal.

Hombre

  • Es más práctico y simple.
  • Tiene metas concretas.
  • Pensamiento teórico.
  • Más capacidad para trabajar bajo presión.
  • Habilidad para dirigir equipos especializados.
  • Establece límites entre la vida personal y laboral.
  • Es competitivo, muchas veces sin importar los medios para llegar a su fin.
  • Tendencia a buscar el control y el poder sobre los demás.
  • Es poco cuidadoso de los detalles (ejemplo: fechas de cumpleaños de sus compañeros)
  • Suele ser más dependiente de sus colaboradores, en el caso de los jefes.

Ajenos a querer formar una guerra de sexos, lo que se propone es buscar el equilibrio y llenar los vacíos que uno tiene con las virtudes del otro, de esta forma el trabajo será más efectivo, ameno y enriquecedor.

Hablame bien de papá, hablame bien de mamá

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Fuente: Sontushijos.org – 05.06.2018

Foto: Freepik

Hablame bien de papá, hablame bien de mamá. Si pensamos bien, ese es el mayor regalo y legado que le podemos hacer a nuestros hijos, ya que nuestros padres son nuestras raíces en donde nos vamos edificando. Necesitamos crecer con raíces sólidas para podernos sostener. Nuestras raíces son las que nos van a dar esa seguridad en la vida; y en el desarrollo evolutivo de nuestros hijos los padres o las figuras parentales o aquellos cuidadores de niños y adolescentes son los que tienen la encomienda mayor, pues verdaderamente son sus custodios y los que con su ayuda le procurarán también esas alas para volar.

Por eso es de vital importancia hablar bien de papá y de mamá, utilizar un lenguaje desde lo positivo. Una de las cosas claras que tiene que tener la pareja es que ante los hijos tienen que proponerse hacer un buen equipo en donde ninguno de ellos desmerezcan al otro miembro de la pareja. Tener eso claro, es lo que hace a su vez que la pareja esté cada vez más cohesionada, respetando al otro en su forma de hacer las cosas con respecto a sus hijos. Pues hay que tener en cuenta que en ocasiones los hijos pueden “separar” a los padres en su lucha por lograr lo que quieren a través de alguno de ellos. Y cuando los padres acceden a esta situación, poniéndose en contra del otro o uniéndose más a ese hijo por ganarse su cariño, permiten que el hijo vaya ganando un espacio importante en medio de la pareja, y esto es delicado porque va separando a la pareja, va distanciando a los padres y los hijos van tomando un poder que no les compete.

¿Cómo remediarlo? ¿Cómo restablecer de nuevo los sistemas y la jerarquía? Todo puede volver al inicio o incluso mejor cuando todos entienden que todos participan en ese problema y saben asumir la parte de la responsabilidad que les toca, y así restablecer esos órdenes del amor, de los cuales hablaba el biólogo y filósofo chileno Humberto Maturana. Eso hará mucho bien a la familia. Pues al fin al cabo lo que a todos nos salva es el Amor. Pero para amar es necesario tener bien dispuesto el corazón, pues el corazón está hecho para amar. Y eso tienen que tenerlo en cuenta los padres, pues realmente cuando los hijos ven que hablan bien el uno del otro, así como lo hacen extensivo para el resto de los familiares y amigos, crecen con un testimonio realmente que les puede edificar y fijar unas sólidas raíces en su desarrollo evolutivo que les permitan crecer con más seguridad en la vida. Y a su vez representa uno de los legados más bonitos que puedan recibir los hijos.

*Por Mª del Carmen González Rivas. Psicóloga y terapeuta de familia. Centro de atención psicológica y familiar Vínculos en Badajoz. Colaboración de Sontushijos.org para LaFamilia.info