El amor en tiempos del coronavirus

En muchos países llevamos más de un mes de confinamiento y el cansancio por el “multitasking” en el que estamos envueltos se empieza a sentir… A estas alturas, es normal que se presenten días difíciles en la convivencia matrimonial, sin embargo, la actitud y la voluntad, son claves en este momento. 

 Es cierto que de un día para otro tuvimos que afrontar varios retos sin ninguna clase de preparación: convertirnos en profesores, en homeworkers, entretener a los chicos en casa, realizar las labores del hogar, planear las compras, conectarnos por video con familiares y amigos, etc… Así que es clave que por estos días cuidemos nuestra relación matrimonial más que nunca. Me atrevo a sugerir varios consejos: 

 No abandones tu presentación física

 Aunque estemos en casa, no podemos abandonar nuestra presentación personal: hay que bañarse, los hombres afeitarse, las mujeres maquillarse un poco, perfumarse, vestirse como se hace normalmente, etc. No se trata solamente de agradar a la pareja, sino de aumentar la autoestima y subir el ánimo

 Dar las gracias  

 Dile a tu esposo(a) “gracias”, ¡no sabes el gran impacto que tiene esta palabra! Esto alivia el alma del otro, agradécele por los detalles, por eso que pasa en el día a día, por el esfuerzo para mantener la casa en orden, por estar a cargo de los niños, por doblar la ropa o por preparar la cena… 

 Tareas compartidas

 En estos tiempos hay que trabajar en equipo si no queremos que uno de los dos termine en un colapso de cansancio. Repartan las tareas de casa y de los niños, uno tendrá habilidades para la cocina, mientras que el otro las tendrá para los deberes escolares de los chicos; busquen el equilibro y hagan un reparto equitativo de tareas. 

 Pide perdón y perdona

 En esta convivencia entra a jugar un elemento bien peligroso: los roces por el cansancio. Este factor altera el estado de ánimo y se pueden escapar palabras hirientes que en realidad no queríamos decir. Es necesario rectificar nuestros errores, o si soy el ofendido, perdonar; no quedarse en las pequeñeces.  

 Tiempos a solas

 El cansancio abunda y el tiempo escasea, de todas formar hay que buscar espacios para compartir los dos solos: cuando los chicos se duerman vayan a la sala y tómense una copa de vino, conversen, ríanse juntos. Ver una película o una serie también es un buen plan. Si acostumbraban salir los viernes por ejemplo, conserven esa costumbre acomodada a estas circunstancias. 

 ¡Redescubrirnos como pareja!

 Antes lamentábamos el poco tiempo para estar con nuestra familia, ¡y ahora lo tenemos! El confinamiento puede ser de gran provecho para la relación si así nos lo proponemos, así que redescubrámonos como pareja, sorprendamos al otro con detalles que habíamos descuidado, cocinemos juntos una rica receta, riámonos a pesar de la tensión del momento, disfrutemos la compañía de nuestro cónyuge, y ahora más que nunca valoremos su vida, su compañía y su salud. 

 ¿Te animas a aplicar estos consejos?

Consejos de los santos para superar la ansiedad

Superar la ansiedad es un proceso de todos. Los Santos fueron como nosotros, ellos tuvieron que afrontar la ansiedad y también vencer sus miedos. Ninguno de nosotros escapa de esta realidad, pero con la ayuda de Dios podemos superar y vencer la ansiedad que intenta gobernarnos.

 Sigue estos consejos de los santos para enfrentar la ansiedad y no dejarte gobernar por preocupaciones:

Santa Teresa de Ávila

 «Nada te turbe, nada te espante todo se pasa, Dios no se muda, la paciencia todo lo alcanza, quien a Dios tiene nada le falta sólo Dios basta».

 Esta Santa señala que cada vez que los malos espíritus fallan en aterrorizarnos o disuadirnos de hacer el bien, pierden fuerza, y el alma los domina más fácilmente. Si el Señor es poderoso y ellos son esclavos, ¿qué daño pueden hacerle a los que son siervos de tan gran Rey y Señor?»

 Nada nos puede pasar sin el conocimiento y el permiso de Dios nuestro Padre, y Él es capaz de organizar todas las cosas para nuestro bien. Nosotros, por nuestra parte, sin embargo debemos evitar la especulación inútil; como nos dice San Francisco de Sales: «Es más que suficiente recibir los males que vienen sobre nosotros de vez en cuando, sin anticiparlos con la imaginación.»

 San Jerónimo

 Según San Jerónimo, enfrentar nuestros miedos y hacer nuestro deber a pesar de ellos, es una forma importante de tomar nuestra cruz; por lo tanto, podemos asegurarnos a nosotros mismos que en nuestros esfuerzos por ser valientes, en realidad estamos sirviendo a Cristo.

 Santo Tomás Moro

 Santo Tomás entendió muy bien esto, ya que desde su celda escribió a su hija:

 «Yo no voy a desconfiar de Él, Meg, aunque me sienta debilitado y al borde de ser superado por el miedo.

Recordaré cómo San Pedro en una ráfaga de viento comenzó a hundirse a causa de su falta de fe, y voy a hacer lo que él hizo: un llamado a Cristo y orarle a Él en busca de ayuda. Y luego, yo confiaré en que Él pondrá su santa mano en mí y que en los mares tempestuosos me sostendrá de ahogarme».

San Francisco de Sales

Como se dio cuenta este santo, debemos mantener nuestro enfoque en Cristo, no en nosotros mismos; una vez nos volvemos a Jesús con confianza, estamos dispuestos a seguir su consejo:

«Si usted sinceramente desea ser liberado de algún mal, o alcanzar a algún bien, por encima de todas las cosas, calma y tranquiliza tu mente, y calma tu juicio y voluntad; luego, silenciosa y gradualmente persigue tu objetivo, adoptando los medios adecuados».

«La ansiedad es el mayor mal que puede venir al alma, excepto el pecado. Cuando nuestro corazón está preocupado y perturbado en sí mismo, pierde la fuerza necesaria para mantener las virtudes que había adquirido. Al mismo tiempo, pierde los medios para resistir las tentaciones del enemigo, que luego utiliza sus máximos esfuerzos para, como se suele decir, pescar en río revuelto».

 San Pablo de la Cruz

Este Santo nos da un gran consejo que puede ayudarnos a combatir y derrotar la ansiedad:

«Cuando notas que tu corazón se está alejando incluso un poco de la paz interior que proviene de experimentar con fe viva la presencia divina en el alma, detente y examina cuál puede ser la causa de esta ansiedad.

 Tal vez es un poco de preocupación en relación con tu casa o tus hijos, o alguna situación que no se puede cambiar en la actualidad. Entiérralo en la voluntad amorosa de Dios. Recuerda siempre que nada puede ocurrir sin el conocimiento y permiso del Señor, y como Padre amoroso, Él nunca te abandonará ni te olvidará».

 «Deja de escuchar a tus miedos. Dios es tu guía y tu Padre, Maestro y Esposo. Abandónate a ti mismo en el seno divino de su buena y santa voluntad. Sigue con tus ejercicios espirituales y sé fiel en la oración».

 *Adaptado de Catholic Exchange y Pildorasdefe.net

9 consejos de padres de «homeschooling» que pueden ser muy útiles para esta cuarentena

image1 (2)

En muchos países nos encontramos confinados por el coronavirus. Esto ha obligado a suspender las clases presenciales por lo que millones de niños están ahora en sus casas junto a sus padres, muchos de los cuales tienen que teletrabajar. 

 Ante esta situación excepcional que se está viviendo en los hogares, las familias que en el mundo han optado estos años por el homeschooling, es decir, por la educación en el hogar, están ofreciendo algunos sencillos consejos a los padres para ayudarles en este momento de prueba. Y aunque las dificultades son palpables también se abren posibilidades para conocer mejor a los hijos y desarrollar con ellos algunas de sus capacidades. Estos son algunos consejos de estos padres veteranos que publica la versión en inglés del portal Aleteia 

  1. No intentes recrear la escuela en tu casa

El confinamiento en los hogares se alarga y todavía no hay certeza de cuando acabará. Como padres es bueno ayudar a los niños a aprender juntos pero no hay que intentar replicar su día a día escolar en casa. 

Según estos padres veteranos en la educación en el hogar hay que resistir al impulso de planificar cada minuto porque aunque es bueno tener objetivos, un horario muy rígido puede ser sofocante. Es importante avanzar pero ser flexibles. De hecho, avisan que se necesitan semanas para convertir el salón de casa en un aula en el que haya un ritmo, unas pautas. 

“Si su hijo tiene que ir a la escuela en casa mientras esté en cuarentena, tenga en cuenta que puede hacerlo todo en 2-3 horas, fácilmente. O podrían sentirse más cómodos para que su cerebro lo haga en 8 con muchos descansos y distracciones en el medio. No intentes forzar algo, el entorno es completamente diferente y eso tendrá un impacto. No es bueno ni malo, simplemente es así”, afirman estos padres expertos. 

  1. Leer en voz alta

 Muchos padres que practican el homeschooling coinciden en la importancia de leer en voz alta. A los niños de todas las edades les encanta que les lean y aprenden mucho de esta manera. 

Leer en voz alta con ellos realmente une a toda la familia. Inspira a los niños en su juego, fomenta su imaginación, amplía su vocabulario y su comprensión lectora. Es además una forma fantástica de aprender sobre todas las materias. 

  1. Si trabajas desde casa hay un salvavidas: ¡audiolibros!

En este tiempo de confinamiento debido al coronavirus hay muchas familias en las que las clases en casa se complican porque además deben compaginarlos con el teletrabajo. Una solución para cuando se necesita mantener a los hijos ocupados durante un buen rato sin que la televisión entre en escena son los audiolibros. Además, en niños mayores de cuatro años se les puede poner un audiolibro mientras se les da algo que hacer con sus manos (plastilina, dibujos…). 

  1. Deja espacio para el aburrimiento

Un consejo de padres veteranos en homeschooling: no intentes mantener a tus hijos todo el día con una infinidad de actividades. De hecho, el aburrimiento debe tener también su espacio y conduce a la creatividad y al aprendizaje. Si los padres intentan pasar todo el día entreteniendo a sus hijos acabarán quemados muy pronto. 

“Deje a sus hijos solos, y puede que te sorprenda en qué tipo de aprendizaje fuera de lo común se sumergen. Y todos estarán más felices si  se deja suficiente tiempo en su día para jugar y explorar de forma abierta y no estructurada”, afirman estos padres. 

  1. Sigue a tu hijo

Este tiempo de confinamiento ofrece la oportunidad a los padres de sumergirse de manera más profunda en los intereses de los niños. Ahora es un buen momento para que los niños aprendan sobre cosas que le interesen. Si por ejemplo desde la ventana se ve una roca o una montaña y pregunta: «¿De dónde vienen las rocas?», aprovéchalo. Investiga y aprended sobre ello hasta que los niños estén satisfechos. Para ello, es bueno preguntar qué le interesa al niño y sobre qué quiere aprender. Puede ser una gran oportunidad. 

  1. Enseñar habilidades para la vida

Todo este tiempo no estructurado en el hogar es una oportunidad propicia para enseñar a los niños más mayores sobre habilidades prácticas que les serán muy útiles en su vida. La limpieza y la cocina son prioridades, son algunas de las cuestiones más básicas. Pero hay mucho más que pueden dominar durante este tiempo: clases de pintura, coser o aprender cuestiones de electricidad, carpintería o fontanería. Aprender idiomas a través de internet o incluso observar el teletrabajo de los padres en ciertos asuntos puede ser también muy útil en su formación. 

  1. Aprovechar bien el tiempo de la mañana

A primera hora de la mañana, después del desayuno y de ducharse, es cuando la mayoría de los niños están en su mejor momento. Su capacidad de atención es máxima y están frescos. Piensa cuidadosamente en lo que quieres enfocarte durante esta valiosa hora del día. 

Hacer el trabajo más importante a primera hora de la mañana simplificará enormemente el día. De hecho, el tiempo enfocado de la mañana es muy popular entre los padres que optan por el homeschooling. 

  1. Prudencia en el tiempo frente a la pantalla

El mundo vive una crisis internacional sin precedentes y muchos padres lo están afrontando como buenamente pueden pues deben además trabajar desde casa.  El tiempo frente a la pantalla puede ser una excelente manera para que los niños aprendan mientras los padres pueden hacer otras cosas (como trabajar desde casa). 

Dicho esto, si se puede limitar o evitar por completo el tiempo de pantalla es posible que te sorprendas al descubrir que la vida en el hogar es más fácil. Muchos niños, especialmente los menores de 6 años reaccionan mal cuando se debe apagar la pantalla. 

Eliminar el tiempo frente a la pantalla puede evitar altibajos y mantener las cosas en equilibrio. Una madre explica que aprendió “esta lección de una manera difícil. Tengo tres hijos menores de 6 años y, después de muchas pruebas y errores, descubrí que se comportan mucho mejor en días sin pantalla. Hago todo lo posible para limitar la televisión y las películas a 2-3 veces por mes, y guardo esas raras ocasiones para cuando realmente lo necesito (llamadas telefónicas de trabajo, por ejemplo)”. 

  1. Déjalos jugar

El juego es claramente lo mejor para la educación de la primera infancia, y los beneficios del juego no se evaporan a medida que los niños crecen. Jugar es una forma poderosa de aprender para niños de todas las edades. 

Los niños pueden aprender a través de juegos de mesa. El juego imaginativo no es una distracción de su educación. Puede ser la parte más importante de su educación, ya que es a través del juego que sintetizan y dan sentido a todo lo que han aprendido.