Por lo Humano a lo Divino

“El conocimiento humano empieza por los sentidos”. Santo Tomás de Aquino

“En esto consiste el amor, no en que nosotros hayamos amado a Dios sino que Él nos amó”(Jn 3, 18). Sí, este Padre Bueno va por delante y nos busca, nos espera…
Dios, que nos amó primero como el buen padre de la parábola del hijo pródigo, sale a nuestro encuentro. Sabe cómo somos y a nosotros se adapta. Sabe que, porque somos cuerpo íntimamente unido al alma, expresamos y percibimos las realidades espirituales a través de lo material. Sabe que por lo sensible –esta parte nuestra tan a “flor de piel”– nos acercamos a lo espiritual.

Nuestros sentidos, lejos de ser un obstáculo, son la “primer puerta” para llegar a Él. Lo corporal será el inicio, “el punto de partida” tan humano, tan nuestro…..(….)

La fe se “mira”

Las creaturas que vemos son las huellas de Dios y nos hablan de su grandeza.

“Dios habla al hombre a través de su creación visible. El cosmos material se presenta la inteligencia del hombre para que vea en Él las huellas de su Creador. La luz y la noche, el viento y el fuego, el agua y a tierra, el árbol y los frutos, hablan de Dios, simbolizan a la vez su grandeza y su proximidad”. CIC 1147

Dios se hace visible

Desde que “el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros” (Jn 1, 14) los hombres podemos ver ya no un reflejo ni un signo, sino una imagen del mismo Dios. Y al ver su imagen aumenta nuestro amor por Él:

    Ver a Jesús en el pesebre nos conmueve.
    Verlo en la cruz sangrando, llagado, traspasado de dolor, nos moviliza, nos llama a corresponderle. La cruz nos interpela, nos mueve a mejorar: amor con amor se paga.

“La belleza y el color de las imágenes estimulan mi oración. Es una fiesta para mis ojos, del mismo modo que el espectáculo del campo estimula mi corazón para dar gloria a Dios”. San Juan Damasceno. CIC 1162

Las imágenes en nuestras casas

Un hogar cristiano no es una santería en la que se exponen una buena cantidad de imágenes. Es, por el contrario, ese espacio tan querido, tan familiar, donde “conviven” armoniosamente la foto de casamiento, la de los chicos, una imagen del Sagrado Corazón en la entrada, una de la Virgen María en alguna repisa donde se le puede manifestar nuestro cariño con una flor.
Las imágenes no son adornos: “A través del ícono de Cristo es a Él a quien adoramos. A través de las sagrada imágenes de la Santísima Madre de Dios, de los ángeles y los santos, veneramos a quienes en ellas son representados”. CIC 1192

“Las imágenes sagradas, presentes en nuestras iglesias y en nuestras casas, están destinadas a despertar y alimentar nuestra fe”. CIC 1192

Mirar, contemplar, amar

Miramos con los ojos y, como somos cuerpo y alma íntimamente unidos, el alma se “pliega” y entonces se mira más allá de lo que los ojos muestran. Cuando lo que vemos es bueno y bello ya no es un simple mirar, el corazón palpita. Se lo mira distinto, se lo contempla. Contemplar es mirar con amor.

Costumbres cristianas para “MIRAR” en casa

    Una imagen del Sagrado Corazón en la entrada.
    Una imagen de la Virgen en cada dormitorio y en el living.
    Una imagen de la Virgen María dando la comida al niño Jesús en la cocina.
    Un crucifijo en la mesa de luz o en la mesa de trabajo o de estudio.
    Al rezar, nos ayudará mirar una imagen.
    Tengamos el Catecismo y Evangelio con tapas prolijas, atractivas.

¿Cómo elegir las imágenes?

    Que nos acerquen a Dios. CIC 1192
    Que nos transmitan una escena del Evangelio

“La iconografía cristiana transcribe mediante la imagen el mensaje evangélico que la Sagrada Escritura transmite mediante la palabra. Imagen y Palabra se esclarecen mutuamente”. CIC 1160

Las imágenes en nuestras casas

Un hogar cristiano no es una santería en la que se exponen una buena cantidad de imágenes. Es, por el contrario, ese espacio tan querido, tan familiar, donde “conviven” armoniosamente la foto de casamiento, la de los chicos, una imagen del Sagrado Corazón en la entrada, una de la Virgen María en alguna repisa donde se le puede manifestar nuestro cariño con una flor.
Las imágenes no son adornos: “A través del ícono de Cristo es a Él a quien adoramos. A través de las sagrada imágenes de la Santísima Madre de Dios, de los ángeles y los santos, veneramos a quienes en ellas son representados”. CIC 1192

“Las imágenes sagradas, presentes en nuestras iglesias y en nuestras casas, están destinadas a despertar y alimentar nuestra fe”. CIC 1192

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