Semana Santa Jueves Santo

image00La Semana Santa tiene una trascendencia única porque en ella conmemoramos grandes misterio de nuestra fe: la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.

“En este trueque de amor no es mi falta, es tu abundancia lo que me asusta, Señor”.
Jose M. Peman

No obstante, muchas veces los católicos nos vemos envueltos en esa ola que identifica a la Semana Santa con un espléndido “fin de semana largo”. La Semana Santa es un tiempo para crecer en el amor a Jesús. Amor de gratitud, pues Él nos salvó muriendo en la Cruz.
Es también un tiempo apropiado para afianzar nuestra fe en Jesús vivo, pues al tercer día resucitó para nunca más morir. Veamos cómo vivir la Semana Santa en familia día a día, desde el Domingo de Ramos, hasta el Domingo de Resurrección.

JUEVES SANTO

“Ardientemente he deseado comer esta Pascua con vosotros”.
Lc 22, 15

Es el día que conmemoramos la Ultima Cena del Señor con los Apóstoles. En aquella cena suceden tres grandes acontecimientos:

Instituye la Eucaristía.

    Jesus se entrega todo entero: su cuerpo, su alma, su sangre y su divinidad hasta fundirse en las apariencias del pan y del vino. Jesus derrocha amor. ¿Qué más podría haber hecho por nosotros?

Nos deja el mandamiento del amor.

    Jesus desea dejar sellado su legado, su mensaje esencial: el mandamiento del amor. Y, una vez más, lo traduce en obras: lavando los pies de sus discípulos (Lc 22, 7-23).

Instituye el sacramento del Orden Sagrado.

    Cuando un sacerdote celebra la Santa Misa presta sus manos, su voz, su persona toda para ser el mismo Cristo. Milagro invisible que sucede en cada Misa divinamente previsto en aquella Última Cena cuando Jesus dijo: “Hagan esto en memoria mía”.

Una hora de adoración es como una preparación anticipada a la visión eterna del amor de Dios.

No es día de precepto. Sin embargo es una oportunidad para vivir más de cerca la Ultima Cena. Precisamente ese día se celebra la Misa llamada “la Cena del Señor”. Generalmente esa noche queda expuesto el Santísimo Sacramento para su adoración. Podemos ir a visitar a Jesús en el Sagrario. Es un día especialmente propicio para adorar a Jesus presente en la Eucaristía y para rezar por al Papa, los Obispos y todos los sacerdotes del mundo. Fomentemos un especial cariño, respeto y agradecimiento por todos los sacerdotes del mundo.

El mandamiento del amor
No entenderíamos nada del amor a Dios si no somos solidarios con el prójimo, sobre todo con el más necesitado.
“Hay pobreza material, intelectual, cultural y espiritual. Los cristianos deben cuidar con atención y constancia de los necesitados de la tierra. Pues en ningún otro aspecto son tan claramente medidos por Cristo como en la forma en que tratan a los pobres”. Youcat nº 449

Fuente: «Huellas imborrables – Costumbres de la familia cristiana»

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